Mirra Alfassa, más conocida como la Madre por los seguidores espirituales del yoga integral de Sri Aurobindo, nació en París el 21 de febrero de 1878 en el seno de una familia acomodada procedente de Oriente Medio. Tenía pasión por los deportes, especialmente el tenis, que practicó hasta los ochenta años, y mostraba también una gran afición por el arte, formándose en las más reputadas escuelas de pintura de París.

La Madre tuvo ya desde su infancia diferentes experiencias espirituales. En este primer período de su vida, la Madre se consideraba una atea convencional positivista y materialista; exactamente como sus padres. Sin embargo, eso no fue nunca obstáculo para que desde muy pequeña tuviera numerosas experiencias interiores.

A los 19 años, contrajo matrimonio con el pintor impresionista Henri Morisset y vivieron muy cerca de Montmartre, por lo que frecuentaría el mundo artístico e intelectual de París de principios del siglo XIX; de esta unión nacería su único hijo André.

En 1906 conoce al famoso ocultista Max Thenon y a su esposa Alma cuyos poderes psíquicos la impresionaron enormemente. Viajó con ellos a Tlemcen (Argelia) y allí tendrá toda una serie de experiencias psíquicas, entrando en contacto con seres y fuerzas ocultas.

Se divorcia de Henri Morisset y dos años más tarde contrae nuevo matrimonio con Paul Richard. Ambos viajarán hasta Pondicherry (India) en el año 1914.

El primer encuentro de la Madre con Sri Aurobindo tiene lugar el 29 de marzo de 1914. Ella reconoce en él a Khrisna, la figura que se le aparecería en sus visiones de años atrás. Pocos días después de este encuentro, escribe en su diario: “Me parece estar naciendo a una nueva vida, y que todos los métodos y todos los hábitos del pasado ya no tienen para mi ninguna utilidad”.  Permanecerá un año en Pondicherry antes de regresar de nuevo a Europa. Más tarde viajará a Japón con su marido donde vivirán durante cuatro años que fueron para ella “una permanente batalla contra las fuerzas adversas”. En 1920, Mirra y su marido abandonan Japón y regresan de nuevo a Pondicherry, donde la Madre residirá hasta el final de sus días. 

La Madre consideró su vuelta definitiva a Pondicherry como “la señal tangible de la victoria segura sobre las fuerzas adversas”. Ambos, Sri Aurobindo y la Madre, pondrán los cimientos de un nuevo Yoga cuyo último objetivo será la divinización completa de la vida, la mente y el cuerpo.

En 1926, Sri Aurobindo se retira de la vida pública con el fin de acelerar el movimiento del descenso de la consciencia supramental a la consciencia física. A partir de esta fecha, la Madre se pone al frente del Ashram. En ese momento la tarea a desempeñar consistía en crear un mundo en miniatura, representativo y símbolo del mundo, como un todo.

En estos años el número de discípulos aumentó significativamente, incorporándose también los niños al Ashram, hecho que requería una infraestructura mucho más compleja. La Madre crea una escuela para niños y, más tarde, en 1952, inauguraría el Sri Aurobindo International Center of Education con el fin de impartir una educación integral. La educación en el Ashram tenía como objetivo el desarrollo integral de todas las partes de la persona: del ser físico, vital, mental, psíquico y espiritual.

Hay, a partir de 1926, una especie de división de funciones entre Sri Aurobindo y la Madre. Debido a que Sri Aurobindo y la Madre eran una misma consciencia, ella se mantenía en contacto directo con sus luchas y realizaciones, él, por su parte, se relacionaba con los discípulos a través de la constante correspondencia que mantenía con ellos.

Sri Aurobindo abandonó su cuerpo el 5 de diciembre de 1950. La Madre asumió entonces tanto el trabajo exterior, que ya realizaba por completo anteriormente, como el interior. 

El 29 de febrero de 1956, la Madre tiene la primera experiencia del descenso de la fuerza supramental a la consciencia terrestre. Lo que Sri Aurobindo y la Madre habían estado trabajando, desde el comienzo de su yoga integral, quedó materializado en ese momento. Habían hecho descender el Supramental, es decir, la Consciencia Divina sobre la Tierra para inyectarla sobre la evolución terrestre. De esta manera, se haría posible la nueva etapa evolutiva por la cual una nueva especie divinizada en un cuerpo material se haría presente un día sobre la Tierra.

Bajo su dirección, se funda Auroville en 1968. La Madre lo describe de la siguiente manera: “Debe existir sobre la Tierra un lugar que no pertenezca a ninguna nación; donde todos los seres humanos de buena voluntad, sinceros en sus aspiraciones, puedan vivir libremente como ciudadanos del mundo, y no obedezcan más que a una única autoridad: la Verdad Suprema”.

El 21 de febrero de 1971 se coloca la primera piedra del Matrimandir. El Matrimandir significa “Templo de la Madre” y está situado en el centro de Auroville. Es el símbolo de la Madre Universal. Según las enseñanzas de Sri Aurobindo, el concepto de la Madre representa un gran principio evolutivo, consciente e inteligente de la vida. La Madre Universal busca ayudar a la humanidad e ir más allá de sus actuales limitaciones, y dirigirse hacia su siguiente etapa evolutiva; la consciencia supramental. Para esta ocasión la Madre dio el siguiente mensaje: “El Matrimandir será el símbolo vivo de la aspiración de Auroville al Divino”. 

En los últimos años de su vida en la Tierra, la Madre intentó llevar a cabo la penetración de la substancia o materia supramental en la materia terrestre; en otras palabras, la fusión de ambos mundos. La Madre precisó que la transformación de la consciencia de las células del cuerpo, su paso de la consciencia ordinaria – cargada de miedo y de los horrores de un pasado milenario -, a una Consciencia divina, había tenido lugar ya en un gran número de ellas. “El físico es capaz de recibir la Luz superior, la Verdad, la Consciencia verdadera, y de manifestarla”. 

El 17 de noviembre de 1973, la Madre abandonó su cuerpo a la edad de 95 años.  La mañana del 20 de noviembre el cuerpo de la Madre se reunió con el de Sri Aurobindo en el Samadhi situado en el patio del edificio principal del Ashram, Su cuerpo se colocó en la parte superior de la tumba que ella misma había hecho acondicionar en 1950.